Ubicado en una acogedora cabaña de madera a pie de playa en Palmones, Casa Mané ha logrado lo que pocos establecimientos consiguen: mantener el favor de los inspectores de la “guía roja” durante casi una década. Desde su primera incursión en 2017, el restaurante ha evolucionado sin perder su esencia marinera, basando su éxito en una barca-expositor que exhibe lo mejor de las lonjas locales. Productos como las gambas rojas de Garrucha, el atún de almadraba en manteca o sus célebres coquinas son ya señas de identidad de una carta que apuesta por el producto fresco y la sencillez bien ejecutada.
La distinción Bib Gourmand de 2026 no es solo un premio a la técnica culinaria, sino un homenaje a la trayectoria de una estirpe de hosteleros. Los hermanos Laza, tercera generación de una familia ligada históricamente a establecimientos míticos como Los Perales o Los Timbales, han sabido profesionalizar el legado de su padre, “Mané”, transformando un sencillo rincón de playa en una parada obligatoria para los paladares más exigentes que visitan la comarca. Este año, Michelin ha vuelto a destacar su capacidad para ofrecer un menú completo de alto nivel a precios que siguen siendo accesibles para el gran público.
Con el nuevo distintivo ya luciendo en sus vitrinas, Casa Mané encara la temporada de 2026 con el reto de seguir llenando sus salones a diario, demostrando que la pasión por el buen género y el trato familiar siguen siendo la receta perfecta para el éxito internacional.


