La actividad en el estand de Cádiz, integrado en el pabellón de Andalucía, ha sido incesante desde la apertura de la feria el pasado miércoles. Las reuniones técnicas han permitido avanzar en áreas críticas para el crecimiento del sector, tales como la mejora de la conectividad aérea, la consultoría estratégica y el marketing directo en ciudades extranjeras. Profesionales de diversos ámbitos han mostrado un notable interés por los recursos gaditanos, atraídos por una oferta que combina la tradición con la innovación en servicios turísticos.
La delegación gaditana en esta edición ha contado con una amplia representación del tejido empresarial y municipal. Entidades como TUGASA, SO Sotogrande o el Grupo Valenzuela, junto a asociaciones como Horeca y el Clúster Turístico Destino Jerez, han trabajado de la mano con los ayuntamientos de Arcos de la Frontera, Tarifa, San Fernando, San Roque y Jerez de la Frontera. Esta colaboración público-privada busca fortalecer la imagen de marca de la provincia en un mercado global cada vez más exigente.
No obstante, la edición de este año ha estado marcada por la sobriedad. La organización decidió suspender los actos temáticos y presentaciones institucionales en señal de duelo por las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba). En su lugar, las pantallas del estand han proyectado imágenes de los recursos naturales de la provincia acompañadas de un crespón negro y mensajes de solidaridad. A pesar del luto, se ha mantenido la acción interactiva ‘Blancos de Cádiz’, donde los visitantes pueden plasmar sus sensaciones sobre la luz y los pueblos blancos de la provincia en un panel que simula una pared encalada.
La presencia de Cádiz en FITUR se prolongará hasta el próximo domingo. Tras cerrar el viernes la fase dedicada exclusivamente a los profesionales del sector, el estand abrirá sus puertas al público general durante el fin de semana, ofreciendo una ventana directa a las experiencias únicas que ofrece la provincia para el resto del año 2026.


